Consejos eco-amigables en el Día Mundial del Medio Ambiente 2015

“Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”. Es el eslogan del Día Mundial del Medio Ambiente 2015, que se celebra hoy, día 5 de junio, en todo el planeta con ánimo festivo pero, sobre todo, con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la importancia fundamental de que seamos más respetuosos con el entorno en nuestro día a día.

Cada año, la celebración se centra en un aspecto distinto, si bien todos ellos son piezas de un mismo puzzle, el de una Madre Tierra en equilibrio, que obviamente no podríamos completar si faltase una de ellas. Si, por ejemplo, el año pasado la efemérides quiso llamar la atención sobre el peligro que supone el acelerado avance del cambio climático, este año se pone el foco en el consumismo, en realidad, dos cuestiones relacionadas.

Aunque con este día internacional se pretende sensibilizar sobre el medio ambiente buscando la acción política, al ciudadano nos toca responder como usuarios de bienes y servicios y también como electores que sepan reclamar medidas efectivas a los políticos para la preservación del medio ambiente dentro de un modelo económico de progreso basado en la sostenibilidad.

Reducir, reutilizar y reciclar

El eslogan de este Día Mundial del Medio Ambiente encaja de mil amores con las tres erres del reciclaje, la teoría más conocida para llevar una vida ecológica. Por lo tanto, reducir, reutilizar y reciclar (por este orden) son máximas que debemos intentar poner en práctica en situaciones de todo tipo.

La simplicidad a la hora de vivir es una buena pauta a seguir. Lograremos combatir el consumismo fácilmente si reducimos nuestras necesidades. En realidad, necesitamos mucho menos de lo que creemos, y en cuanto empecemos a aplicar esa primera erre que nos invita a reducir nos daremos cuenta de que cuidar el entorno es también limpiar nuestra vida de cosas en realidad innecesarias que, por otra parte, además, nos supone un gasto extra.

Reutilizar puede ser desde volver a utilizar un producto y sus derivados o un objeto en su totalidad o en parte para el mismo u otros usos. Incluye también el reciclaje, la economía colaborativa y cualquier otro gesto ambiental que proteja nuestro planeta. Las pequeñas acciones cuentan. A la hora de la verdad, son lo único que cuenta.


Origen: ecologiaverde.com

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